CHINA → MÉXICO · DDP
Cada embarque que movemos entra con pedimento formal y se factura con un CFDI deducible. Lo que recibe el consignatario es un expediente de importación completo, verificable y contabilizable — no solamente la mercancía en su puerta.
Operamos de una sola forma: declarado, despachado y facturado formalmente a nombre del importador. Esto es lo que acompaña a cada embarque que movemos.
La mayoría de los problemas de despacho en México no empiezan en el puerto: quedan definidos antes de reservar el embarque. Por eso la clasificación y la revisión de regulaciones van primero.
Se confirma la fracción arancelaria mexicana según producto, material y uso; se calculan el IGI, el IVA y los demás gastos, y se revisa si aplica NOM o algún permiso previo.
Se concilian factura comercial, packing list y ficha técnica. Valores, cantidades, descripciones y marcas deben corresponder con la mercancía real.
Aceptamos contenedor completo y consolidado. Reserva, carga, despacho de exportación y flete marítimo, con avisos en cada etapa.
Un agente aduanal mexicano con patente presenta el pedimento y cubre las contribuciones.
Transporte terrestre en México hasta el domicilio indicado, junto con pedimento, factura y comprobantes de pago.
Todo esto lo confirmamos con el cliente desde la cotización, no cuando el contenedor ya llegó.
La fracción mexicana suele no coincidir con el código usado al exportar desde China. Eso es normal, no un error. Las tasas varían mucho y, dentro de un mismo embarque, distintas partes pueden causar tasas distintas, por lo que se confirma partida por partida.
Algunas categorías requieren certificado NOM o constancia de información comercial antes de importar. El certificado ampara modelos específicos, no toda la familia de producto. El trámite tarda semanas, así que se confirma antes de embarcar y nunca al arribo.
Se declara sobre el valor real de transacción, incluyendo flete y demás incrementables cuando corresponde. El valor declarado debe empatar con la factura comercial y con los comprobantes de pago.
Pedimento, factura y comprobantes de pago forman una sola cadena. Si falta cualquiera de ellos, aun teniendo la mercancía, queda un problema en la contabilidad y en la venta posterior.
Envíenos producto, material, uso, cantidad y ciudad de destino. Primero hacemos la clasificación arancelaria y la revisión de regulaciones, y después entregamos la propuesta y el precio puesto en su domicilio con impuestos pagados. Si hay certificación de por medio, se lo decimos antes de cotizar.